
«No hay placer más exquisito», «Viejo mi querido viejo» y «La Virtuosa» son las piezas que conforman el «Tríptico perverso» del dramaturgo mexicano radicado en Países Bajos.
Mientras que «No hay placer más exquisito» cuenta la historia de una familia con bacinica, «Viejo mi querido viejo» relata una historia de gerontofilia, o lo que es lo mismo, un balconeo dialogado entre una ex pareja homosexual; finalmente este tríptico y pretexto carnavalero, expone en “La Virtuosa”, una anécdota perversa para cuatro actores, quienes se dan a la tarea de transgredir la regla, logrando la excepción, un tanto sin querer, porque antes, sus personajes caerán víctimas del vicio que conlleva el inevitable escarnio.
Se trata de un proyecto independiente bajo la dirección artística del creador escénico Mauricio Garmona, cuya fortaleza y propósito radican en el trabajo colaborativo de varias agrupaciones del centro del país; a saber, Teatro Vientos (Tlaxcala), Piernas Largas Teatro (EDOMEX), Coral Soldado Producciones (CDMX), Revuelo Arts (CDMX) y CorArte Teatro (CDMX), además de la imprescindible colaboración de Castillo Pérez. La puesta en escena se apoya en la interdisciplina, teniendo como motor el carnaval mexicano, el teatro de sombras, la música en vivo, las máscaras, el teatro de objetos, el ilusionismo y el posporno.
En el marco del Festival Internacional de Teatro de la CDMEX, Fitcdmex, las dos funciones de estreno tendrán lugar en dos espacios distintos, una en la Sala CCB del Centro Cultural del Bosque el día miércoles 24 de julio a las 20:00 horas, y la otra en el Foro A Poco No del Sistema de Teatros de la Ciudad de México, el domingo 28 de julio a las 18:00 horas, habituales horarios de teatro en Ciudad de México, CDMX.
Con el propósito de conectar con la diversidad de públicos y provocar su reflexión, para sensibilizarlo y concientizarlo socialmente respecto a la hegemonía de los cuerpos, la identidad cultural y sexual, partiendo de los estigmas que emergen de la lucha de clases en el país, hoy por hoy, cuestionando de principio a fin, cánones y estereotipos que fomentan la discriminación, la violencia y la inequidad, mediante posturas ideológicas, religiosas, medios televisivos y redes sociodigitales, a manera de subtemas. Se trata, en concreto, de una estruendosa sátira a la mexicana que aporta a la reconstrucción del tejido social en México.
Aunque Mauricio Garmona conduce el timón de las tres piezas como director artístico, el hecho escénico se retroalimenta de la creatividad, la imaginación, el bagaje y la experiencia profesional de cada integrante, de tal modo que logran cohesionar una dirección casi colectiva, enriquecida por un nutrido y diverso cuadro actoral, como Luz Sandoval, Paco Vela, Ana María Aparicio, Víctor Jup, IsaBella Hawkins, Xorge Zárate y el propio Garmona; siete creadores que se complementan en el escenario haciendo surgir la magia necesaria para que el espectáculo cumpla su cometido, emitiendo el relato que el autor de «Tríptico perverso» les encomienda confiadamente.
El teatro es uno de los más preciados tesoros que tenemos en la vida.