En tiempos donde el mundo entero se pinta de naranja para decir ya basta a la violencia contra las mujeres, Porta Teatro llega con una propuesta que no solo vibra: ruge. FURIAS: Medea, mi madre y yo, la nueva creación de Itzhel Razo, toma el clásico mito de Medea y lo enciende desde la herida familiar, el linaje femenino y la rabia que se transforma en fuerza.
La puesta en escena, que mezcla teatro, danza y recursos multimedia, funciona como un viaje emocional que se mete sin miedo en lo más oscuro del universo femenino: la maternidad como deseo, maldición, campo de batalla y territorio de redención. En el escenario, Razo y las intérpretes Patricia Rivera, Michelle Ferrer y Elisa Romero construyen un ambiente tan visceral que cada movimiento parece una invocación directa a las Furias, esas figuras ancestrales que encarnan la naturaleza desbordada.
FURIAS no solo actualiza a Medea: la revisita desde la autoficción y desde cuerpos que recuerdan, arden y se rebelan. La obra pregunta algo que incomoda, pero que abre puertas: ¿y si dejamos de juzgar a Medea y, en cambio, le permitimos enterrar a sus hijos? Con esa provocación, la pieza rompe con las lecturas tradicionales y exige nuevas formas de entender la violencia heredada que sigue marcando a las mujeres.
El diseño escénico de Aurelio Palomino, la iluminación de Roberto Paredes y el diseño sonoro de Ángel Luna construyen una atmósfera intensa, casi ritual. A eso se suman la multimedia de Ann Beltrán y una coreografía afilada creada por Azhareel Sierra junto con la propia Razo.
La obra tendrá dos temporadas:
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Primera, del 28 de noviembre al 6 de diciembre en el Teatro Raúl Flores Canelo del Cenart, con boletos accesibles y promos de 2×1.
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Segunda, del 16 al 21 de diciembre en el Teatro Benito Juárez, dentro de la programación del Sistema de Teatros de la CDMX.
En el marco de los 16 Días de Activismo contra la Violencia de Género, FURIAS se convierte en un acto artístico que transforma la herida en memoria, la memoria en resistencia y la resistencia en un fuego que no se apaga. Un montaje que no solo se mira: se siente.