Talía Marcela, es una artista multidisciplinaria de la escena mexicana. Con ella, Buenas Noticias México, tuvo la oportunidad de charlar sobre su carrera y su más reciente trabajo que aborda interesantes y muy profundas reflexiones, un texto, en el que dos hermanas y un biólogo celular, nos llevan, desde una aparente trama simple a sumergirnos en cuestionamientos existenciales de origen primigenio, profundamente complicados.
Talía Marcela nos comparte el origen de su interés por el teatro:
TM: A los cinco años le dije a mi mamá que quería ser actriz. Por supuesto, todo el mundo me tiró de a loco. No hay ningún artista en la familia, no había, ahora ya hay varios. Y bueno, me llevó mi mamá a un coro, a cantar con ella, y en el coro yo me puse a averiguar dónde daban clases de teatro.
TM: Esto fue a los 11 años, que me portaba yo muy, muy mal en la escuela. Y entonces me dijo mi mamá que sí, mejoraba la escuela, me dejaría ir a mis clases de teatro. Y ahí empezó todo. O sea, que llevo toda una vida. Ya me iban a expulsar y toda la cosa…
BNM: ¿Tú crees que esta conducta tan recurre entre quienes son artistas? No todos, porque hay algunos que son muy ensimismados, muy introspectivos, pero la gran mayoría, como que tienden a ser muy extrovertidos, medio relajientos, medio indisciplinados. Dice por ahí un dicho que en mentes creativas no cabe el orden. ¿Tú crees que esto sea común? ¿Qué tengan algo que ver con la tendencia y la personalidad de cada persona para las artes?
TM: Yo creo que cada cabeza es un mundo. Como artista no hay nada que defina a nadie. Por ejemplo, los músicos que tienen esta mente matemática, tan del hemisferio izquierdo, es impresionante. Yo siento que los actores tenemos siempre esa dicotomía entre la extroversión y la introversión. Al menos yo la tengo. Tengo una parte muy extrovertida y tengo una parte muy introvertida. Que cuando digo soy tímida, todo el mundo se pregunta ¿Cómo crees? Bueno, tal vez no tímida, pero de emociones muy profundas, a veces me cuesta trabajo la convivencia.
TM: Y hay actores que son como niños totalmente extrovertidos. La verdad, son s todo dar, muy divertidos, son más superficiales. Y eso no quita el talento y la verdad con la que abordan sus personajes. Son cuestiones de la personalidad completamente.
BNM: Oye, a los 11 años entonces es cuando sientes este gusanito por las tablas, por la actuación. ¿Y haces tus primeros pininos a esa edad?
TM: A esa edad, con un maestro que estaba haciendo “Los chicos de la banda”, que en ese momento era un escándalo, un escándalo, así tremenda. Pero él era un gran actor, Juan Allende y él fue mi primer maestro. Y después hice todo por entrar a todas las escuelas habidas y por haber, pero no me aceptaban porque tenía 13 años. Querían que me esperara hasta acabar la prepa.
TM: Pero yo me desesperé y fui con Miguel Córcega, que en ese entonces dirigía la Andrés Soler. Le dije por favor no me haga esperar hasta los 18 años. Hágame una audición. Me hicieron la audición y me dejaron entrar. Y fui la más joven de esa generación con Alberto Estrella, que era mi compañero, por ejemplo.
TM: Estuve en el net con Ludwig y estuve también con José Gurrola. Con José estuve casi un año. Y pues para mí es mi gran maestro. La verdad. El juego, todo lo lúdico, todo está permitido. O sea, te quitaba todo el miedo, todo… El caso es hacer teatro donde sea, en la calle, en la banqueta, y darlo todo, y enseñarse, y arriesgarse. Y él era una cosa tremenda, era un ser muy complejo, muy culto, muy inteligente, y como un niño, y como… Ay, como estas bestias del teatro, ¿no? Muy animal. Pero para mí fue providencial su existencia en mi vida.
TM: Con Ludwig, obviamente, claro que también, con él estuve menos tiempo, y venía yo de estar con Gurrola. Entonces el shock fue tremendo, porque con Gurrola todo se valía, con Ludwig, nada se valía. Fue muy interesante. Para mí fue muy enriquecedor, la verdad.
BNM: ¿Dos personalidades totalmente opuestas?
Totalmente opuestas. Así, de Ludwig, lo único que hacía, era decir, no te creo, no te creo. O sea, y uno tenía pánico de pasar a hacer su ejercicio, pero después te lo enriquecía de una manera, te hacía tocar una verdad increíble.
BNM: Definitivamente yo soy de la idea de que el actor se hace con los directores. Tomar clases y toda la teoría que quieras, pero mientras no te enfrentas a las personalidades tan diversas que tienen los directores, no aprendes a actuar.
TM: Sí, sí, definitivamente, y no solo los grandes directores que he tenido la suerte de poder hacer teatro con ellos o de estudiar con ellos como Martin Acosta, como José Caballero. ¿No? como Boris Schoemann, sino también esos maestros que son anónimos y eso es impresionante yo tuve un maestro que se llamaba Salvador Alguin, tenía yo 14 años y él realmente cambió mi visión de todo del teatro de la vida, él se clavaba mucho yo creo que él vivió todo lo del 68 lo del 71 yo no tenía ni idea de esas cosas, nos montaba unas obras que nos hizo tener una conciencia social. Con él montamos “Nuestra ciudad”, de Thornton Wylett imagínate todo el misticismo del teatro toda la magia de la vida, yo lo aprendí con él, nunca más lo he vuelto a ver en toda mi vida, no sé qué ha sido de él pero Salvador, si usted está por ahí en algún lugar gracias también a esos maestros anónimos…
TM: Siento que de eso hace falta en las nuevas generaciones, ¿no? Como que ya no hay nada de conciencia social o de las cosas importantes que hemos vivido por pasado inmediato.
BNM: Y de estas obras que son profundas que llegan a la médula, que llegan a la célula…¿Cuál es la obra que más te haya impactado en la vida? ¿Cuál es la que dices, es un quiebre en mi vida?
TM: Yo creo que dos, “Iván Princesa de Borgoña” de Gombróvic y también la de “Yo también quiero un profeta”, que era de Jiménez Galante, dirigida por Martín Acosta. Yo creo que esas dos obras a mí me definieron, que es el teatro que más me gusta hacer, que te rompen, que te hacen encontrar lugares a los que nunca habías ido, ¿no? Y mostrarlos, tener el valor.
BNM: Fíjate, va orientándose tu personalidad, tu expertise hacia ciertos temas y también vas adquiriendo la influencia de directores. Como actriz, pues también vas dejándote influir por algunos artistas a los que admiras.
Pero esto te va llevando también a tomar decisiones en la vida, como es el hecho de bajarte de las tablas y comenzar a jugar desde abajo, ¿no? A mover a los muñequitos y a mover a todos los elementos escénicos para crear este fenómeno no tan maravilloso que es la transgresión a través del teatro. Platícanos cómo llegas a la dirección.
TM: Pues todos lo debo a mi Boris, a mi Boris Schoemann. Y hicimos un experimento, él nos convocó para un experimento que se llamó cadena de montajes y ahí podíamos hacer lo que quisiéramos, producir, dirigir o actuar o todas.
TM: Entonces yo me quedé actuando en esta obra de teatro de civilización. Después me llegó esta obra de “Cuenta regresiva” de Sabián Estanescu. Me enamoré de ella. De hecho, yo hice la lectura dramatizada hace algunos años en el Centro Helénico y ya me había gustado. Dije, bueno, ahora la voy a dirigir. Así es que hice mi reparto y tuve esta intensa, muy intensa experiencia porque es una farsa contemporánea muy compleja, con un tono muy difícil.
TM: Y nos llevó un año la preparación de este montaje que acabamos de terminar con mucho éxito. Y Boris se sumó. Así es que dirigimos porque es su obra consentida. Él la trabaja en todos sus talleres. Entonces dije, bueno, pues quién mejor que él, ¿no? Para, para estar juntos en esta obra tan, tan compleja.
BNM: Bueno, y comenzaba yo esta plática comentando que eres un artista polifacética porque actúas, diriges, pero no sólo actúas de manera integral con cuerpo, voz, cara, etcétera, emociones, sino además también haces una actuación que a mí en lo personal me parece especialmente compleja, porque cuando actúas tú representando un personaje pues tienes todo el cuerpo para expresarte, tienes la cara, tienes muchos asideros para empujar la interpretación, pero el doblaje, porque eres actriz de doblaje, el doblaje me parece sumamente complejo porque te tienes que ceñir a las expresiones del personaje que estás viendo ya en pantalla, ¿cómo llegaste al doblaje y qué tan complejo es hacer doblaje?
TM: Llegué por mi carrera de arte dramático mi maestro de doblaje que era el que hacía la voz de la isla de la fantasía, él me invitó y llegué al doblaje donde se encontraba mi actor favorito Narciso Busquets, que era director y comenzó a llamarme, yo siento que Narciso fue mi maestro, el me enseñó todo lo que se. El doblaje es algo que se aprende con mucho tiempo. Después de estar trabajando como diez años en el doblaje, dije ¡Ah, ya entendí! El doblaje es el arte de la empatía, eso es todo. Tú tienes un segundo para hacer el personaje que estás viendo. No tienes tiempo de estudiarlo, no tienes tiempo de prepararlo, te paras en el atril y lo haces.
BNM: En este coleccionar de haberes artísticos, uno se va encontrando con textos, con formas, con colores con arom
as que lo llevan a comprometerse con algún proyecto específico. En esta ocasión, vamos a platicar de manera muy particular del proyecto que nos motiva a esta entrevista, pero antes era muy importante que el público conociera un poco de Tania Marcela. Las hermanas Vals. ¿Quién propone este texto? ¿Quién lo pone sobre la mesa?
TM: Pues Boris Schoemann me llevó este texto, él seleccionó este texto holandés y me quedé prendada de él, hasta que conseguí los derechos.
BNM: ¿Qué detonó que te interesaras por este texto?
TM: Mira, es una dramaturga, Lot Vekemans, multi premiada, muy reconocida, muy talentosa. Es un texto muy contemporáneo que nos toca en muchos aspectos. Desde las relaciones familiares, cómo son las relaciones tan complejas entre hermanas, que son espejo, competencia, son amor, son odio. Y la visión que tiene la autora al meter a un biólogo celular a analizarlas como si ellas fueran dos células. ¿Cómo es que nos relacionamos? ¿Qué es lo que realmente somos? ¿Y qué es lo que percibimos de nosotros mismos? ¿Cuál es la verdad y cuál es el engaño? Vals significa falsedad del holandés al español.

TM: Entonces es una obra que te enfrenta contigo misma, con tus ideas preconcebidas acerca de ti mismo y de los demás. A la vez, es un triller psicológico-filosófico que te mantiene al borde del asiento, porque alguien murió en una carretera, las hermanas están en un separo porque las acusan de haber sido ellas quienes atropellaron a esta persona, ellas dicen que no, pero resulta que hay un testigo. Ese testigo es el biólogo celular. Entonces estas tres personalidades, entrañables, porque le biólogo celular es un científico venido a menos, pero no sabemos si él renuncio al mundo o el mundo lo renunció a él.
TM: Las hermanas son actrices, una es muy famosa de televisión y una es muy prestigiosa de teatro. Entonces son los opuestos. En una vemos todo lo que es capaz de hacer para no perder esa fama, que también eso nos habla de cosas que están pasando actualmente en la vida.
TM: Cuando la fama es tan importante en la actualidad, cuando ser famoso es como si fuera un valor, cuando no necesariamente o en muy pocas ocasiones se juntan con algo valioso. Y en el otro caso, la hermana que se siente superior porque es intelectual, porque hace teatro profundo, tiene unos huecos y unas inconsistencias en su personalidad y unos vicios tremendos, ¿no? Entonces imagínate esas tres personalidades encerradas en un cuarto, ¿no? Durante el encierro, pues cada uno saca su verdadero ser, o sea, ya no se puede fingir más, ¿no? Entonces es una hora muy interesante, divertida y a la vez profunda. Pero sí, todo eso.
BNM: Y a ver, profundizando un poquito más en tu personaje, ¿qué coincidencias y qué divergencias encuentras entre Talía Marcela y el personaje? ¿El personaje cómo se llama?
TM: Sis Bambi. Híjole, yo cuando me dieron el personaje este yo dije, ¿cómo? Pero si yo soy el otro personaje. O sea, ¿por qué me dan la famosa a mí? Como suele suceder, los personajes te escogen. Yo creo que internamente tenemos muchas similitudes en lo que se refiere a una inseguridad. Sis, a pesar de ser muy famosa y de vivir en el Glamur y en el éxito, tiene una gran inseguridad, una gran falta de autoestima, como que toda la vida ha querido que su hermana la valore y su hermana siempre la arrastra y le dice que lo que hace es una porquería. Entonces ella siempre está como con esta ansiedad de validarse y no hay fama que la llegue a validar. Es un ser muy frágil, que no parece, parece… totalmente segura de sí misma con una gran personalidad y es siempre está punto de desmoronarse lo cual la hace muy entrañable y pues no se ni que decirte, es como yo y no es como yo.
BNM: A ver, platícanos un poquito también de la dirección y del diseño de producción.
TM: Sí, cuando yo escuché esta obra dije a ver quién, quién va a saberla dirigir, o sea que no se vaya a la anécdota, a la simple anécdota de las hermanas, que le de profundidad, pero que a la vez sea divertida, porque es divertida.
TM: Pilar Bolívar, ¿quién más? Pilar Bolívar. Entonces al principio soñamos con conseguir muchos apoyos, soñamos con un gran escenógrafo, soñamos con muchas cosas, cuando no nos dieron el apoyo. Y me propone pilar, mira, yo me imaginé este espacio y yo le digo, ¡wow! Ese es el espacio, porque el que nos habían hecho no es el espacio. Para mí no es un separo de la policía realista. Es esto, una célula, un huevo, algo que no puedes definir, no es realista. Eso inmediatamente te ubica en un espacio muy extraño, ¿no? Y empieza a definir el tono. Es algo raro, tan encerradas, pero no en un lugar común.
Esa idea fue de Pilar Boliver. ¿No? Y pues materialmente con un equipo extraordinario, con Frida Chacón, que es la productora con Mano Noriega, que es parte del equipo de Pilar. Ya ves que Pilar, entre sus múltiples talentos, que son infinitos, también es vestuarista.
Entonces también nos supervisó con la elección del vestuario, ella escogió los colores. Todo, todo es una creación de Pilar Bolíver, que le quedó sublime. O sea, la verdad, con una inteligencia. Con una profundidad, yo estoy muy agradecida.
Tenemos un equipo, o sea, Ana Karina Guevara, que hace a mi hermana Car. Extraordinaria, queridísima. Constantino Morán, que es nuestro ídolo, nuestro Robert De Niro. Es un gran, gran actor. Este equipo tan bonito que hemos conformado, ¿no? Daniel Barrara Bautista, que hizo el diseño de la música. Es, de verdad, una de las cosas más bonitas de hacer teatro, es el encuentro entre personas. Y este ha sido un gran encuentro.
BNM: ¿En qué teatro se están presentando actualmente?
TM: Estamos en el Teatro La Capilla, en Madrid 13, Coyoacán. Solo los sábados va a ser una corta temporada. Solo nos quedan seis sábados a las seis de la tarde.
BNM: Es maravilloso. Es un teatro con un escenario tipo italiano. Pero las fotografías que yo vi de la obra, porque no la he visto, pero como que se me antojó para un teatro circo, un escenario tipo círculo.
TM: Para el granero.
BNM: Sí, para el granero. Para la gruta. ¿Qué sé yo? Porque sí se me antoja que es poli frontal.
TM: Exacto. Esta obra es para verse por todas partes. Exactamente. Como nos ve el biólogo, ¿no? Como si estuviera viendo en su microscopio, una célula, ¿no? Sí. Sí, fíjate que buena intuición tienes, ¿no?
TM: Porque justamente queremos el granero, queremos la gruta.
BNM: Sí, ojalá que sí, para que se extienda una gran temporada todavía de más tiempo. Ahorita sabemos que nada más van a estar hasta qué fecha.
TM: Es el 28 de junio, es el último sábado de junio.
BNM: Entonces tienen todavía dos sábados de mayo y cuatro sábados de junio para para apreciarla en el Teatro de la Capilla, los sábados a las seis de la tarde.
TM: Exactamente. Y es una hora tan cómoda y más para ir Coyoacán, ¿no? Porque te da el chance de ir a tomar el helado después al teatro, ir al teatro y después hacer lo que quieras. Sí, sí, sí, buenísimo.
BNM: Y además es un espacio como que muy místico, como que tiene una energía muy especial la capilla.
TM: Muy especial. O sea, es muy chistoso, porque Ana Karina y yo cada vez que llegamos al teatro, empezamos. Ay, cómo amo este teatro. Y empieza con Constantino. Ay, cómo amo este teatro. O sea, es algo especial.
El teatro, la capilla es algo especial, lo que ha sucedido ahí con los endebles, lo que ha hecho Boris. Se respira teatro.
BNM: Sí. Pues el público, aparte de ir a disfrutar de esta obra, va a encontrarse con un espacio lleno de una energía mágica, una energía muy bonita, con actrices que son maravillosas, con un gran actor también. Les deseo que tengan mucho éxito, que continúen con el éxito. Muchas gracias Talía Marcela.
TM: Muchas gracias a ti, a tu público. Ha sido una entrevista maravillosa, tan interesante, tan a gusto.